En la lupa: Gimnasia de Jujuy

El partido de mañana es ante un equipo descendido, con los pro y los contras que ésto implica. Gimnasia de Jujuy ya demostró que no quiere irse de Primera División con una imagen pálida, por lo que, en el último partido ante su público, intentará sumar una nueva alegría a la lograda en Tucumán el fin de semana pasado.
Cuando allá por la sexta fecha Héctor Arzubialde reemplazó a Omar Labruna en la dirección técnica del Lobo jujeño, la suerte parecía estar echada. De todas maneras, el paciente entrenador logró buenos resultados, sumando 16 puntos en 12 fechas. La receta fue sencilla: apostar al buen juego en un plantel que tenía poco por perder. Así fue como mantuvo a Pezzutti (gran figura en muchos partidos) en el arco y armó una defensa con mucha altura: Ladino, Loeschbor, Rocco y Cahais.
En el medio tres hombres rápidos y versátiles como Fabio Pieters, Silvio Iuvalé (el puesto de volante central es de Daniel Ramasco, quien sufrió un desgarro), Ricardo Gómez y un enganche de buen pie como Walter Busse, una de las mejores apariciones del club en el último tiempo. Gimnasia apuesta a llegar por los costados, aunque con matices de acuerdo a los carriles elegidos: en el caso de Pieters, se caracariza por las diagonales y los remates desde afuera. En el de Gómez, de precisa pegada, la búsqueda pasa por desbordar y servir un buen centro.
En la delantera se destaca la reaparición de Héctor Silva, un símbolo, en las últimas jornadas. Pochola es de los que las pelean todas. Buen juego áereo, aceptable trato de pelota y sacrificio permanente. Para abastecerlo, Mauricio Ferradas. El ex Racing ha sido importante por su movilidad y su velocidad y se ha complementado bien con Silva.
El lector podrá decir que hacemos hincapié en las virtudes de un equipo descendido. Quédese tranquilo, que Caruso hace exactamente lo mismo. Es preferible tomar precauciones que sorprenderse. De todos modos está claro que Gimnasia es un equipo ante todo endeble, con serios problemas defensivos, con un circuito de juego que pocas veces entra en contacto y con una predisposición anímica que dista ampliamente del ideal.
Habrá que proponer un partido en campo contrario, aprovechar estas falencias y poder festejar, de una buena vez por todas. Además, son puntos muy importantes para el promedio del próximo torneo y no se pueden desperdiciar.
Categorías: Análisis, Clausura 2009, General | Etiquetas: Gimnasia de Jujuy, Racing Club