Racing fue humillado ante Estudiantes
Otra vez a los hinchas no les alcanzaban las manos para taparse la cara. La falta de juego y, principalmente de actitud, derivó en una nueva derrota del equipo dirigido por Miguel Ángel Russo. Pero una derrota de esas que duelen, por los promedios, y porque no hay ninguna luz de optimismo de cara al futuro cercano.
Racing fue goleado por 4 a 0 con Estudiantes de La Plata y apenas si pudo rematar desde lejos. A los 9 minutos del primer tiempo, Martínez cometió una falta cerca del área y José Sosa convirtió el tiro libre en gol. El partido a los 9 minutos y con un 1 a 0, ya estaba liquidado.
Rosano, Yacob y Lucero eran paseados por el mediocampo de Estudiantes conformado por Braña, Benítez y Enzo Pérez… y menos mal que no estaba Verón. Así, a los 31 llegó el gol de Clemente Rodríguez y tres minutos más tarde el de Leandro González, un ex-Racing.
En el segundo tiempo, Russo mandó a la cancha a Castromán y a Lugüercio por Rosano y Bieler. Pero los ingresos de los dos atacantes no le cambiaron la cara a Racing, que sufría horrores en el mediocampo y los costados. A los 25 minutos, Leandro González volvió a convertir con un remate desde fuera del área y sólo se les podía pedir piedad a los jugadores de Estudiantes para no seguir sufriendo.
El resto del partido fue como ver a Estudiantes en un picado informal de entrenamiento, mientras los jugadores de Racing seguían sin encontrar el rumbo. Fue 4 a 0 con humillación.
El domingo se viene Vélez y habrá que trabajar mucho en la semana. Porque quizás, también se venga una limpieza en la formación.
Categorías: Análisis, Clausura 2010, General, Opinión | Etiquetas: Estudiantes de la Plata, Miguel Ángel Russo, Racing Club
Otra vez aparece la vergüenza en los hinchas de Racing. Esos que no se explican por qué no hay una respuesta desde el campo de juego al aliento de la hinchada durante todo el partido.
Es imposible no soñar cuando llegan refuerzos como Lucas Licht, Gabriel Hauche, Claudio Bieler y Roberto Ayala. Es imposible no soñar después de golear a Rosario Central con una victoria que desde hace mucho no se veía. Pero no pensamos que el sueño que aparece con esos refuerzos, aparece porque antes no había con qué soñar. Colón puso a Racing en su lugar. Un Racing que, a pesar de los buenos jugadores que llegaron, sigue flojo en algunas posiciones y no debe olvidarse que el primer objetivo es escaparle a la promoción.
Volvió a ganar Racing. Con las tres G: ganar, gustar y golear. Y lo más importante es que fue a un rival directo en la lucha para evitar la promoción. Pero también, hay que destacar que el partido lo empezó a ganar en el verano. Cuando se pedían refuerzos de jerarquía en un mercado de pases argentino cada vez más pobre en cuanto a lo económico y la calidad de los jugadores. Pero Racing le esquivó a eso y trajo los refuerzos que se necesitan para escaparle a la promoción.
Listo, ya no hay que sufrir más en este torneo. Peor va a ser el que viene, porque el Apertura se terminó y Racing todavía sigue en Primera. En el Clausura, bastante agradecidos estarán todos si los jugadores salen de vacaciones después de la última fecha.

Cada vez que este Racing sale del Cilindro de Avellaneda, es un calvario. Cualquiera fuese el rival, tiene la oportunidad de hacerse un festín. Y hoy, más que en todo el torneo, íba de punto. El puntero Banfield, invicto, con la valla menos vencida y con el goleador del campeonato, era el adversario. Pero los pronósticos y las apuestas quedaron de lado. Ganó Racing. De no creer. Por hacerlo de visitante y ante este Banfield.