En MuyBoca: Chávez hace dudar al Bichi

La casa está en orden

Miguel Russo arma el Racing 2011.

La “Academia” volvió a Avellaneda, tras la mini-gira realizada en Colombia. El plantel entrenó en la cancha auxiliar, como es habitual, y Miguel Ángel Russo tuvo más de un motivo para estar contento en su regreso a la Argentina. En principio, porque Claudio Yacob continúa con su progreso en la recuperación de la lesión en el tobillo, sufrida a finales del último Apertura -y que lo marginó de las últimas cinco jornadas-. Y en segundo lugar, por la vuelta al ruedo de Luis Fariña. El juvenil, una de las mayores promesas de Racing en estos tiempos, también sufrió una seria lesión: se rompió los ligamentos de la rodilla derecha ante Colón, en la 5ta Fecha del torneo pasado. “Lucho” era el reemplazante natural de Giovanni Moreno y en él había depositado toda la confianza el técnico albiceleste. Ahora, el jugador tiene la oportunidad de comenzar de nuevo y Russo de suplir al genio colombiano. Aunque, aún, le quedan de tres a cuatro semanas de trabajo para ponerse a tope. Así, el equipo se va acomodando y el Cilindro ordenando sus piezas.

Pero la perlita del día, y por las cuales el entrenador anda de buen humor, fue la llegada al país de los dos primeros refuerzos. Franco Zuculini y Teófilo Gutiérrez arribaron ayer a última hora y hoy a la mañana, respectivamente. Ambos, se sometieron a la revisación médica por la tarde y quedaron listos para firmar sus contratos el martes y comenzar a calzarse la pilcha “académica”.

En tanto, el semblante del plantel se vio motivado durante los trabajos en el club. Todos realizaron ejercicios físicos y participaron de un fútbol informal, con cuatro arcos y equipos mezclados. La práctica terminó temprano y, con tranquilidad, cada uno de los integrantes del plantel se retiró hacia su casa.

Mientras, Russo siguió con su trabajo, de reunión en reunión; y finalizó el día por la tarde, cuando se dirigió al Hotel Savoy para conocer a su nueva estrella, alojada allí: Teófilo Gutiérrez. Se presentaron y charlaron un largo rato.

Mañana, otro entrenamiento por la mañana y la presentación de la renovada camiseta. Claro, Racing no para; y Russo tampoco. Todo sea para que la casa esté en orden.

Racing le ganó a Newell’s y salió de la promoción

martinezEran tres puntos que había que conseguir de cualquier manera. Porque, en situaciones así, hay que hacer pesar la localía y por todo lo que sucedió durante la semana. El equipo, con el amor propio y el de los hinchas de siempre, no se cayó en ningún momento del partido y pudo conseguir esos tres puntos de oro.

La primera oportunidad de gol fue para Newell’s con un disparo cruzado de Mauricio Sperdutti desde la derecha y que respondió De Olivera enviándola al corner.

A los 23 minutos, Gabriel Gabriel Hauche desbordó por izquierda y metió el centro al borde del área grande para Claudio Bieler. El delantero remató de zurda y su disparo se fue cerca del palo derecho de Peratta. A los 32, Bieler volvía a tener su oportunidad que vio adelantado a Peratta y se la envió por encima de su cuerpo, pero el arquero aún así llegó a desviarla. Y para terminar con sus chances de gol, Rosano desbordó por la derecha, mandó un centro y el atacante remató de media vuelta con una buena respuesta de Peratta.

El primer tiempo se iba 0 a 0 pero se destacaba la voluntad para atacar de los jugadores de Racing y, más aún, por las bandas con dos jugadores que jugaban en su posición natural como Sebastián Rosano y José Luis Fernández.

En el segundo tiempo no hubo demasiadas posibilidades de gol. Con un Hauche apagado y un Rosano que se iba diluyendo, sólo Fernández mostraba capacidad para generar alguna jugada de peligro. El público pidió a Lugüercio y Russo le cumplió el pedido a los hinchas. Y, como muestra de la necesidad de ganar el partido, también mandó a la cancha al juvenil Fariña, un talentoso enganche de pocos partidos en primera. El último cambio también fue ofensivo, con la entrada de Lucas Castromán.

La recompensa a tanto esfuerzo llegó a los 31 minutos. Fariña recuperó una pelota por la izquierda, la tocó al medio para Bieler que la dejó pasar para Castromán, éste se la dio a Aveldaño que remató al arco y Peratta dio rebote. El rebote fue tomado por Matías Martínez, adelantado por pocos centímetros, que marcó el 1 a 0.

Se fue el tiempo y Racing consiguió una nueva victoria. Russo sabe que puede confiar en los juveniles que fueron pedidos tan por los hinchas. Fernández y Fariña respondieron muy bien y la duda para el próximo partido se instala en quien acompañará a Bieler en la delantera, si Hauche o Lugüercio.

¿La hora de los pibes?

fernandezDesde que asumió en Racing hace poco más de un mes, Miguel Ángel Russo tiene una base de equipo. Pero los resultados no aparecen y se cree que, durante esta semana, el DT pruebe varios jugadores de cara al partido con Newell’s.

El flojo rendimiento de los titulares, las buenas actuaciones de los juveniles y el pedido de los hinchas de “poné a los pibes” haría que algunos jugadores comiencen a tener más oportunidades. Los primeros nombres que suenan son los de José Luis Fernandez, Luis Fariña y Bruno Zuculini.

Fernández debutó hace dos años con Llop como técnico y, después de recuperarse de una rotura de ligamentos, es la figura de la reserva que marcha primera. De hecho, Fernández fue al banco contra Lanús por primera vez en lo que va del torneo.

Por su parte, Fariña puede ocupar el lugar de enlace, actualmente improvisado por Lugüercio y sin respuesta en Grazzini. Mientras que en la mitad de la cancha, Bruno Zuculini ocuparía el lugar de Falcón o del resistido Yacob.

Otros que marchan más atrás en la consideración del técnico son Gonzalo Pérez, Valentín Viola, Lucas Colombini y Pablo Caballero. Y también puede tener su chance en la semana Damián Steinert, uno de los refuerzos de Caruso Lombardi. ¿Serán los pibes la solución para este mal momento?

Ni con uno de más

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Aunque le sobró un hombre durante más de 60 minutos por la expulsión de Aureliano Torres, Racing apenas empató sin goles con San Lorenzo.  El equipo de Caruso mejoró defensivamente, pero volvió a decepcionar en ataque, y la gente silbó a los jugadores en el final. Panorama incierto justo una semana antes del clásico con Independiente.

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