En MuyMessi: Un fan de Messi lo puso en Los Simpsons

Lugüercio y Wagner volvieron a entrenarse

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Caruso recibió más buenas noticias: el delantero y el volante arreglaron su continuidad y seguirán en Racing. El club les compró la mitad del pase. Marcos Cáceres también está cerca, mientras que Adrián Lucero se aleja cada vez más.

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Con casco, garrote y susto

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El Racing de Caruso cree en los milagros: derrotó 1 a 0 a Banfield y sumó su tercera victoria consecutiva, algo que no sucedía desde el Apertura 2007. Lucero hizo el gol de la Academia, que se atrincheró con todo en el fondo para aguantar. La Promoción se aleja de a poquito.

- ¿Qué le falta a este Racing para no sufrir tanto en los segundos tiempos?

- Estar menos cagados.

La respuesta de Caruso Lombardi retumbó en la conferencia de prensa. Una vez más dejó una frase digna de mil títulos periodísticos. Pero fue lúcida. Porque de a poco su Racing, el que juega feo y soporta los resultados como puede, mostró hoy otra cara, diferente a la que ya están acostumbrados los hinchas. Aunque luego terminó como siempre, atornillado en el área propia por miedo a perder. Seguir leyendo »

Seis puntos de oro

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La Academia derrotó 1 a 0  a Central en Rosario y salió de la promoción. Franco Sosa, de tiro libre, hizo el único tanto de un encuentro muy luchado.  Con este resultado, Racing lleva un invicto de cuatro partidos, en los que tampoco le convirtieron goles. “Esto es para los que nos menospreciaban”, disparó Caruso Lombardi.

47 minutos del segundo tiempo. Aveldaño salta, y gana por enésima vez de cabeza. La bocha le queda a Wagner, que cierra los ojos y le da de puntín a cualquier lado. Bassi se apiada de los 3500 racinguistas que viajaron 300 kilómetros y por fin pita. Los jugadores forman una montaña humana cerca de la popular visitante para festejar. Y la imagen humedece los ojos de muchos, que por fin ven a su querido Racing afuera de la maldita promoción. Aunque aún no sea definitivo.

Antes de este final feliz, Racing jugó una final de aquellas. Por más que todavía reste mucho para el cierre del campeonato, hoy ganó un partido importantísimo, de los más cruciales en los últimos años. No sólo toman importancia los tres puntos ante el rival directo del promedio, sino que la cuestión anímica adquiere un carácter decisivo: de ahora en más, ganarle a este laborioso Racing será tarea de equipos muy inspirados.

Porque por a pesar del rechazo generalizado de los líricos, Caruso Lombardi encendió a un equipo de pocas luces. Racing no gusta, es cierto. Es áspero, limitado y hasta poco ortodoxo. Su única arma en ataque son las pelotas paradas. Pero demuestra hambre, coraje y disciplina táctica, ítems claves para cualquier equipo que pretenda salvarse del descenso.

Y tampoco se puede hablar de casualidad o de suerte.  ¿Alguien puede recriminarle algo a un DT, que después de un arranque desastrozo, logró mantener un invicto de cuatro partidos con la valla invicta? Los méritos y la mano del entrenador, más allá de sus arrebatos mediáticos,  están a la vista.

El buen tiro libre de Franco Sosa coronó un partido que tuvo a Racing como dominador, a pesar de todo y de todos. Anteriormente había avisado con un par de chances de Lugüercio en el primer tiempo, y un cabezazo de Aveldaño en el palo. Después se dedicó a defender, tarea en la que se siente más cómodo, con Aveldaño y Martínez como pilares y figuras.

El Central del gran “Mostaza” Merlo, técnico con muchos puntos de encuentro con Caruso, apenas le generó riesgos en dos jugadas: un disparo de Caraglio, bien contenido por Migliore, y una escapada de Franzoia que terminó en saque de arco. Sucumbió ante la tenacidad de Zuculini, Yacob, Martínez, Shaffer, Lugüercio… por cada camiseta “canalla”, aparecían tres de Racing. Y no le encontró la vuelta al desconocido pero pícaro Grazzini, que generó el foul del tiro libre.

“Lo de los jugadores fue espectacular. Esto es para todos los que nos denigran”, dijo en caliente Caruso, tras el triunfo. Su bronca fue contra los que aducen que, aún peleando el descenso, se puede jugar lindo. Claro que pocos toman en cuenta la presión debe soportar un equipo grande. Nadie hará un escándalo si Godoy Cruz pierde la categoría; por eso puede darse el lujo de deleitar. Racing, en cambio, tiene otros intérpretes y otra identidad: juega a no dejar jugar. Y lo bien que lo hace.

Racing dio una muestra de carácter y venció bien a River

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Ayer, Caruso Lombardi dijo que su equipo se jugaba el 60 por ciento de sus posibilidades de evadir la promoción en las dos fechas siguientes, frente a River y Central. Un día después, Racing ya tiene el 30 en el bolsillo. Y ahora va por más.

La Academia fue más que River desde el inicio. Porque fue el que salió a ganar con actitud y mucha presión en la mitad. Sorprendiendo con Zuculini de volante derecho, y Leandro González de doble cinco junto a un lúcido Yacob, que de a poco comienza a parecerse al que salió campeón mundial juvenil en Canadá hace dos años.

Fue por ese costado – el derecho – donde Racing comenzó a prevalecer. “Zucu” armó un interesantísimo tándem con el juvenil Braian Lluy, criterioso para marcar e incisivo mandarse al ataque. De allí surgieron las mejores jugadas, con Lugüercio siempre listo para recibir y descargar hacia los laterales. Con poco, los de Caruso se las ingeniaron para que Barbosa tuviera un par de revolcones.

Sin embargo, fue por la izquierda donde nació el gol de Racing. Augusto Fernández, que hizo agua hasta que salió lesionado, tumbó innecesariamente a Shaffer (tiene dos caras: una cuando ataca, la otra cuando defiende) cerca del área. Lluy, sorpresivo lanzador del equipo sin Franco Sosa, metió un buen centro con mucha rosca. Ahumada perdió la marca, hubo un par de rebotes y la pelota le quedó a Lugüercio para que la empujara debajo del arco.

Con la ventaja, Racing jutificó su superioridad. River era un manojo de nervios y Buonanotte y Abelairas brillaron por su ausencia. Para colmo, Aveldaño y Matías Martínez enloquecieron a Fabianni: el “Gordo” siempre estuvo apareado por los dos, y nunca pudo recibir cómodo. Y cuando intentó retroceder unos metros para recibir, chocó con la presión de Yacob y González.

Fue el mejor primer tiempo de Racing en lo que va del campeonato. Perfecto en lo táctico. Casi sin llegadas en el arco propio, a no ser por un tiro libre de Abelairas y una excelente intervención de Migliore. Y pudo ser aún más satisfactorio si Wagner y Caballero hubiesen aprovechado sus chances frente a Barbosa.

En el complemento, River estaba obligado a atacar. Y lo hizo. Empujado, Racing se replegó en el fondo. Aveldaño se hizo impasable por arriba, y Migliore, confeso hincha de Boca, jugó un partido aparte ante su eterno rival. Descolgó varios centros complicados, y tapó dos remates a quemarropa de Fabián y Rosales.

Antes de la expulsión de Caballero por simular (Fabianni lo hizo varias veces y ni fue amonestado), Racing pudo haberlo liquidado con un remate de Lugüercio bien desviado por Barbosa y un cabezazo en posición inmejorable de Yacob, tras un córner.

Pero si a Racing en igualdad de condiciones le costó aguantar, con uno menos tuvo que sufrir hasta el final. Como siempre. Con Zuculini y el “Payaso” acalambrados hasta el agotamiento. Con Aveldaño reventándola en la línea cuando quemaba. Con “Chaco” Martínez asentado. Con el grato aire fresco de Lluy. Con Migliore como salvador. Con Caruso, invicto ante River, enloquecido desde afuera. Con muchas limitaciones, suplidas con coraje y sacrificio, dignos de su historia. Y con una hinchada que, por fin, cree que ahora se puede zafar.

¿Se va Luguercio?

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Es el más ovacionado cada vez que el conjunto de Avellaneda juega como local. “Lugüercio, Lugüercio” se escucha cada vez que sale a la cancha. A base de sacrificio y entrega, el delantero ex Estudiantes de La Plata se ganó un lugar en el corazón de los hinchas de la Acadé. 

El mejor jugador de los últimos tiempos de Racing, Pablo Lugüercio, podría alejarse de la institución del Sur a mitad de año. Su préstamo con el conjunto dirigido por Caruso Lombardi vence a fines de junio y para colmo Racing no tiene ninguna opción de compra ni prioridad. Encima ahora apareció un competidor para Racing: el Asteras Tripolis, equipo donde se desempeña un ex Racing: el Polaco Adrián Bastía. Así, parece ser, que el nuevo ídolo académico abandonará la Academia a mitad de año. ¿Vuelve al Pincha o se va a Grecia? ¿Podrá Racing quedarse con el jugador?